El inglés llega al primer contacto. La negociación va en el idioma del socio
Un departamento de exportación rara vez pierde una operación en el primer correo. El primer correo va en inglés, por las dos partes, y para eso el inglés alcanza: un producto, un rango de precio, una fecha. La operación pasa al idioma del socio después, cuando el comprador del distribuidor y vuestro responsable comercial se sientan sobre una lista de precios, una ficha técnica y una reclamación, cada uno con un segundo idioma que llega hasta el primer contacto. Ese es el momento que el departamento de exportación paga desde mucho antes de que existiera el software de traducción, y el dinero se va a cosas que no se quedan con la operación.
Esta guía recorre una operación de exportación etapa por etapa y en cada una hace dos preguntas: en qué idioma va, y qué paga hoy el departamento por ese idioma.
El estudio que lo puso por escrito
El estudio ELAN de la Comisión Europea (2006) encuestó a 1.989 pymes exportadoras de 29 países europeos. El 11 %, 195 empresas, declaró haber perdido un contrato por falta de competencias lingüísticas. La parte cualitativa resume el patrón en una frase: "English might be used for initial market entry, but longer-term business partnerships depended upon relationship-building and relationship-management and, to achieve this, cultural and linguistic knowledge of the target country were essential." El inglés sirve para entrar en el mercado; la relación que dura se construye en el idioma del país.
Veinte años después, la estantería de herramientas es más larga y la forma de la operación es la misma. El último Eurobarómetro sobre idiomas (trabajo de campo otoño de 2023, publicado en 2024) encuentra que el 47 % de los encuestados de la UE puede mantener una conversación en inglés; en España, el 38 %, dieciséis puntos más que en la edición anterior. En una llamada entre un exportador de Murcia y un distribuidor polaco, o entre una bodega de La Rioja y un importador chino, la cuota de cada lado es la que es. El primer contacto la aguanta. La negociación y la ficha técnica, no.